RETO MÓDULO 4
El Ayuntamiento de
Granada ha convocado unas “Becas para Madres Jóvenes Estudiantes”, que tiene
como objeto subvencionar y apoyar a las madres jóvenes estudiantes de la ciudad
de Granada, para que puedan compatibilizar el cuidado de sus hijos e hijas
menores de cinco años y la continuación de sus estudios.
Para
ser beneficiaria se deberán reunir los siguientes requisitos:
a) Ser menor de 33 años en el año de solicitud
de la beca.
b) Ser madre de una hija o un hijo menor de
cinco años, en el año de solicitud de la beca.
c) Estar empadronada en el municipio de Granada
con seis meses de antelación a la finalización de la convocatoria.
d) Cursar estudios de formación reglada o no
reglada, impartida en un centro de reconocimiento oficial con una duración de
al menos 250 horas lectivas o 10 créditos. Se excluyen los cursos a distancia o
teleformación.
El
importe máximo a subvencionar por cada solicitud será de 650 euros, y las
solicitudes serán valoradas a los siguientes criterios: Número de miembros de la unidad familiar a
cargo de la solicitante; número de miembros menores de cinco años de la unidad
familiar a cargo de la solicitante; número de miembros con discapacidad de la
unidad familiar a cargo de la solicitante; Unidad familiar monoparental; Renta
anual de la unidad familiar per cápita.
Estas
Becas constituyen una de las actuaciones previas en el V Plan de Igualdad entre
Mujeres y Hombres del Ayuntamiento de Granada.
En
relación a la dimensión y ámbito de discriminación que aborda esta política.,
vamos a analizarlo a través de la metodología de las 3R.
En
cuanto a los recursos, las becas son, por definición, ayudas económicas para
permitir a cierto colectivo (en este caso las mujeres) acceder a los estudios
que, de otra manera, no lo hubiesen logrado. Por tanto, las becas persiguen ponen
a disposición de las mujeres que son madres de hijos pequeños ciertos recursos
económicos que les posibilitan, de esta forma, conseguir recursos formativos a
los que probablemente no hubieran tenido acceso, bien por no disponer de dinero
suficiente, bien por no disponer de tiempo, o en la mayoría de los casos, por
ambas razones.
Esta
política pretende impactar, desde mi punto de vista, en el rol que asumen las
mujeres cuando son madres, consistente en sacrificar sus estudios para poder
cuidar a los hijos, ya sea por tener que dedicar su tiempo a obtener recursos
económicos, por no tener dinero para poder cursar los estudios, o por no tener
quien cuide de sus hijos mientras están estudiando.
De manera indirecta
se pretende asimismo acabar con la situación de mayor menor acceso de las mujeres
al mundo laboral y mayor precariedad en el mismo, pues se entiende que el
primer paso (si bien no el único) para que las mujeres tengan un empleo digno y
bien remunerado es tener una educación que les haga más competitivas en el
mercado laboral.
En cuanto a la
representación de esta medida, indicar que, según el estudio realizado por
Sociedad y Educación en el año 2021, el nivel de rentas es un factor
determinante en el abandono de los estudios.
Asimismo, es una
evidencia que las mujeres sin estudios tienen mayor tasa desempleo, y que el
ser mujer y joven no hace más que dificultar las cosas.
Y si hablamos de la
maternidad, según el INE, el 50% de las mujeres que se apartan de su vida
laboral para cuidad a sus hijos lo hacen un periodo de más de 6 meses, mientras
que en los hombres este porcentaje desciende al 23%.
Es por ello que esta
medida va a impactar directamente en esas mujeres jóvenes, que no han estudiado
o no ha retomado sus estudios como consecuencia de la maternidad.
En cuanto al impacto
y resultados que ha tenido esta política, hasta la fecha solo se conoce que las
becas han sido concedidas a 18 mujeres, y se han denegado a
8. El perfil medio de las
demandantes es de 26,9 años, si bien la madre solicitante más joven tiene 20
años. De los nombres de las beneficiarias se obtiene que la mayor parte de ella
pertenecen a la comunidad musulmana.
Habrá
que estar atento, no obstante, al grado de aprovechamiento de las ayudas, y
analizar si las cuantía es suficiente para no solo incentivar, sino asimismo conseguir
que las mujeres que se acogen a esta ayuda (que como vemos la mayor parte son
de ámbitos sociales en que la mujer sufre un alto grado de discriminación)
puedan no solo estudiar, sino lograr el objetivo de terminar con éxito sus
estudios, de tal manera que las becas consigan mejorar sus expectativas de
inclusión en el ámbito laboral.
Resulta evidente que esta medida va
a permitir a muchas mujeres que quizás no se hubieran planteado en otra circunstancia
continuar sus estudios el llevarlos a cabo. Y con ello se va a conseguir que estas mujeres
tengan mayores posibilidades de encontrar trabajo (en este
sentido, es preciso recordar que pese a que, de acuerdo con los datos ofrecidos
por el SAE en marzo de 2021 “la incidencia del paro es mayor entre las mujeres con menor
cualificación, como son las mujeres analfabetas, con una tasa de paro del
53,39%, o con educación primaria con un 44,19%; siendo de sólo el 17,01% entre
las mujeres que tienen estudios superiores”,).
Por
otro lado, estas ayudas van a beneficiar a las mujeres de menor nivel de
rentas, que son las que más problemas tienen para poder acceder o continuar sus
estudios, lo que sin duda supone un impulso para salir de posibles situaciones
de exclusión social.
No obstante, desconozco la razón por la que se
limita la edad de los descendientes a cinco años, por cuanto un niño entre 5 y
10 años (por poner una edad al azar) también puede imposibilitar que la mujer
continúe con sus estudios, si atendemos al hecho de que necesitan vigilancia y
recursos económicos, al igual que uno de menos de 5 años.
Asimismo, resultaría interesante hacer un seguimiento de si estas
mujeres, una vez que obtienen una titulación académica, acceden al mundo
laboral y en qué condiciones. Entiendo que la empleabilidad es el objetivo
último, por lo que de nada sirve brindar de muchos conocimientos a las mujeres si
finalmente estas no acceden al mercado laboral, o accediendo, cobran menos que
los hombres.
Finalmente, entiendo que estas ayudas son realmente escasas, por
lo que en muchas circunstancias no resultarán suficientes para conseguir que
las mujeres que así lo desean puedan dedicarse a algo más que el trabajo
puramente doméstico.
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